Alquileres comerciales en Buenos Aires: guía rápida para propietarios e inversores

Alquileres comerciales en Buenos Aires: guía rápida para propietarios e inversores

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El mercado de alquileres comerciales en Buenos Aires tiene características muy distintas al residencial. Contratos más cortos o más largos según el caso, lógicas de precio diferentes, mayor negociación y una demanda que responde de manera distinta a los ciclos económicos. Si tenés un local o estás evaluando invertir en una propiedad comercial, esta guía te da el mapa esencial.

¿Qué es un alquiler comercial?

Un alquiler comercial es aquel donde el destino del inmueble es el desarrollo de una actividad económica: comercio, oficina, depósito, consultorio, taller o cualquier uso no residencial. La normativa que los rige es diferente a la del alquiler habitacional.

Marco legal: ¿qué cambió con el Código Civil?

Desde la derogación de la Ley de Alquileres en febrero de 2024, los contratos de alquiler —tanto residenciales como comerciales— se rigen por el Código Civil y Comercial y la libertad de partes. Esto significa que propietario e inquilino pueden negociar libremente el plazo, el monto, el mecanismo de actualización y las condiciones del contrato.

Para los comerciales, el plazo mínimo legal es de 3 años según el artículo 1198 del Código Civil, salvo acuerdo en contrario o casos específicos como contratos de temporada o espacios de uso compartido.

Precio: cómo se determina el alquiler de un local

A diferencia del residencial, el precio de los alquileres comerciales suele negociarse en función de varios factores: la ubicación y el flujo peatonal del local, los metros cuadrados y la distribución, el estado de conservación y las instalaciones, la categoría de la calle (avenida principal, comercial, barrial) y el rubro del inquilino (no todos los comercios generan el mismo valor para el propietario).

En Buenos Aires, los locales sobre avenidas comerciales como Santa Fe, Corrientes, Cabildo o Florida tienen precios por metro cuadrado muy superiores a los de calles secundarias. La rentabilidad bruta de un local comercial bien ubicado puede superar a la del departamento residencial, pero la vacancia también es mayor en contextos de recesión.

Actualización del alquiler: la clave de la negociación

Con la libertad contractual vigente, los alquileres comerciales se actualizan según lo que acuerden las partes. Los mecanismos más comunes son: ajuste por IPC (inflación), ajuste por ICL (Índice para Contratos de Locación), ajuste por dólar MEP o blue, porcentaje fijo semestral o anual, o combinaciones de estos índices.

La elección del mecanismo de actualización es uno de los puntos más críticos de la negociación, especialmente en contextos de alta inflación como el argentino.

Garantías y depósito

Los contratos comerciales habitualmente requieren mayor respaldo que los residenciales. Es común solicitar: depósito equivalente a varios meses de alquiler, garantías propietarias, aval bancario o seguro de caución. El monto y tipo de garantía depende del perfil del inquilino y del nivel de riesgo percibido por el propietario.

¿Conviene invertir en locales comerciales hoy?

El mercado de locales comerciales en CABA viene atravesando un proceso de ajuste desde la pandemia: muchos corredores comerciales perdieron ocupación, mientras que otros —especialmente los vinculados a gastronomía, salud y servicios esenciales— se mantuvieron activos.

La vacancia en locales es un riesgo mayor que en el residencial: un local sin inquilino puede pasar meses sin generar renta. Por eso, al evaluar una inversión comercial, es fundamental analizar la solidez del corredor comercial, el tipo de comercio que puede operar en el local y la resiliencia de esa categoría ante ciclos económicos adversos.

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